sábado, 29 de noviembre de 2014

Escúchame, sólo quiero contarte cómo empece a soñar en mundos paralelos sin rostros conocidos.
Desde pequeña siempre me han dicho que era la cabeza soñadora de la familia, la que vivía en su mundo de fantasía, todo parecía tan maravilloso... Si te soy sincera jamas he podido comprender por qué todo mi mundo, de un día para otro, terminó derrumbándose en pedazitos, como si fuese un trozo de cristal. No sé qué pudo fallar, yo no quería terminar de esta manera.

Permanece con los ojos cerrados ¿vale? Y ahora, visualiza, desde el más oculto rincón de ti, que lo que realmente deseas se está cumpliendo en este momento. Te regalan el coche que querías desde enano; vuelves a encontrarte con tu amor de verano, de esos que duran tres meses o incluso a penas semanas y luego se esfuman; logras terminar la carrera que llevabas queriendo estudiar desde que tenias conciencia; te haces millonario, bien humilde o codicioso; empiezan a llover bolitas de chocolate de todos los colores, y sabores posibles; tienes delante tuyo un plato enorme de la mejor comida para tu paladar o una mesa llena con variedad; te puedes teletransportar, imagínate estar en cualquier parte del mundo cuando te plazca...; ¿y si llegases a lo más alto en tu deporte favorito?
Sueña con tu playa favorita, con tu furgoneta Volkswagen favorita, tus tablas de surf y un colchón de matrimonio en la parte trasera... ¿Lo logras? Así era mi día a día, y ahora..., ahora sólo quedan rompecabezas.
He de decir que, en ocasiones, mi ilusión renace dentro de mi en pequeñísimas chispas  y son las causantes de no perder, al fin y al cabo, mis fuerzas.
Es realmente increíble como, a veces, una chiribita tan pequeña logra encender de nuevo un fuego que llevaba tanto tiempo apagado.
Entonces, justo en ese momento fui consciente de lo que era capaz de hacer esa diminuta lucecilla, me di cuenta de que lo difícil no es levantarse, eso sólo es el principio, lo que realmente cuesta es recomponerse.

1 comentario:

  1. A veces estamos en una especie de fase de transición entre lo que nos gustaba ser y lo que queremos ser pero aaún no somos.. No podemos dejar que nuestra felicidad dependa de ellas.
    Abrazos cercanos :) Anochece en la ya oscuridad en http://albordedetucama.blogspot.com.es/
    M.

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