sábado, 13 de septiembre de 2014

40.

Puede que un día de estos, cualquiera, vuelva a creer en amores de verdad y no en amores de barra.Que vuelva a ilusionarme como antes, sin miedo a la caída sabiendo que alguien podrá estar abajo para ayudarme o sentarse conmigo durante un buen rato.
Hay que ser valiente para tirarse a un precipicio con una persona donde no sabes cómo vas a caer, en el cual se puede quedar la otra persona mirando cómo te estrellas.

Hablan de todas las vidas que tienen los animales, como los gatos y sus siete vidas, y no hablan de todas las vidas que aparenta tener una persona en su interior. Nos rompemos y cuando creemos volver a estar completos, llega un delicado empujón y nos destroza más de lo que permaneciamos antes. Pensamos más en los malos ratos que en los buenos, disfrutamos intentando eliminar pensamientos negativos y, aún así, vuelven.

Levantamos murallas más grandes que nosotros mismo y luego nos acojonamos ante la persona que queremos tener a nuestro lado. Bebemos y fumamos más por obligación que por placer.

1 comentario:

  1. Mucha razón, al fin y al cabo somos condicionados por la mierda de sociedad en la que vivimos...
    Deberíamos ser más positivos.
    Ya viene el frío a cazarme las mejillas en http://albordedetucama.blogspot.com.es/
    M.

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