lunes, 14 de abril de 2014

Un recuerdo quemado.

Me robaste los besos, las miradas, los momentos, el cariño y sobre todo me llevaste contigo.

Te atreviste a quererme sin pensar en las consecuencias;
te perdiste entre mis costillas,
entre mi sonrisa,
entre mis piernas.

Terminamos como nunca quisimos y ahora lo único que nos queda es el recuerdo de dos desconocidos.
Ni tu ni yo valoramos más el cariño que el orgullo
y aquí estamos con el corazón roto pero el orgullo intacto.

Me prometiste el cielo,
lo peor es que me lo diste
y no supe cómo agradecertelo.

Si te quise ya no me acuerdo,
no eres nadie,
un recuerdo quemado con miradas.

Miento si digo que ya no me acuerdo de ti,
que no te sigo teniendo cariño
por todo y por nada,
mentiría mil veces mirando al espejo
pero ante tu mirada
no sabría si sonreír
o morirme por dentro,
tal vez las dos,
fachada por fuera y por dentro hecha mierda.

No me odies si te digo la verdad,
si mi insomnio ya no tiene que ver contigo,
si decidí dejar de luchar por no saber dónde agarrarme,
por si perdí la coherencia
cuando me volviste a mirar
y te largaste.

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