miércoles, 23 de abril de 2014

Frío.

Se nota tu ausencia, esa sensación de frío, en la que sientes no tener fuerza. Me falta tu calor en cada suspiro. Mira a ver si consigues a alguien que venga, se quede y me cure este dolor tan fuerte en el pecho, esta sensación de vacío, que ordene todo este desorden como pueda. He subido aquí arriba yo sola y ahora no sé cómo bajar sin hacerme daño de nuevo, amortiguando la caída lo mejor posible. Tengo miedo, otra vez. En mi reproductor suena Adele - 'Make you feel my love', me pone la piel de gallina como cuando solias acariciarme la espalda, en nuestro sitio poco común para una pareja como la nuestra; parece hacer el choque menos fuerte, ya noto otra vez los pies sobre el suelo. Miro a mi alrededor y veo todo igual, nada ha cambiado, ni si quiera tu forma de mirarme, a veces juraría tener ganas de chocarme de frente con tu sonrisa; en los viejos tiempos lo solíamos hacer y no sentaba tan mal. Haciendo memoria recordé tus ganas de hacerme feliz, tus ganas de verme aunque hubiese el diluvio universal, ese cosquilleo que producias en mi a la mínima que te acercabas, ¿te acuerdas? Te has llevado tanto de mí hace tanto tiempo..., me has dejado vacía y a la vez rota, ni si quiera recuerdo cómo se siente una persona cuando está completa. Te pido que vuelvas, pero que vuelvas para devolverme mi 'yo', para que no vuelvas a mirarme con esa mirada que atraviesa y no volverte a ver.

lunes, 14 de abril de 2014

Un recuerdo quemado.

Me robaste los besos, las miradas, los momentos, el cariño y sobre todo me llevaste contigo.

Te atreviste a quererme sin pensar en las consecuencias;
te perdiste entre mis costillas,
entre mi sonrisa,
entre mis piernas.

Terminamos como nunca quisimos y ahora lo único que nos queda es el recuerdo de dos desconocidos.
Ni tu ni yo valoramos más el cariño que el orgullo
y aquí estamos con el corazón roto pero el orgullo intacto.

Me prometiste el cielo,
lo peor es que me lo diste
y no supe cómo agradecertelo.

Si te quise ya no me acuerdo,
no eres nadie,
un recuerdo quemado con miradas.

Miento si digo que ya no me acuerdo de ti,
que no te sigo teniendo cariño
por todo y por nada,
mentiría mil veces mirando al espejo
pero ante tu mirada
no sabría si sonreír
o morirme por dentro,
tal vez las dos,
fachada por fuera y por dentro hecha mierda.

No me odies si te digo la verdad,
si mi insomnio ya no tiene que ver contigo,
si decidí dejar de luchar por no saber dónde agarrarme,
por si perdí la coherencia
cuando me volviste a mirar
y te largaste.

martes, 1 de abril de 2014

O vuelves o te vas.

Me dijeron que tus ojos eran infierno
infierno en primavera y en otoño,
de esos que nunca se cansan de mirarte fijamente
como si te vieran tu "yo" más profundo.

Viniste con caricias y sonrisas,
te fuiste con escusas y llantos,
volviste echando de menos
y con esos dos infiernos bien dispuestos a clavarse,
de nuevo.

Llegaste y te marchaste,
te quise y te odie,
nos fumamos y,
cuando hizo falta,
nos esnifamos los restos de perfume en cada almohada.

Ojalá estuviesen mis dudas resueltas,
mejor dicho mis deudas con tu sonrisa ante mis labios,
de tus palabras ante mi ilusión.

Dame la última calada y damela bien,
porque no creo que si te vuelves a ir
vuelva a esperarte.
Y yo aquí prefiriendo tu cuerpo antes que una ruta de cien kilómetros,
allá tú y tus caminatas por carreteras
parecidas a mis curvas
para recordarme.

Y si vuelves,
vuelve para derrumbar esta muralla
y quedarte para arreglar las cicatrices que dejaron palabras con complejos de cuchillas.