domingo, 8 de septiembre de 2013

Dead inside.

Abro los ojos, estoy sumergida. Cierro los ojos, todo oscuro, mi tacto siente frescura, claridad, tranquilidad...
No aguanto más la respiración, decido salir a la superficie.
El aire roza mi rostro, siento frío.
Abro los ojos y veo el cielo azul, completamente despejado, con algún pájaro que otro volando sin sentido.
Decido coger aire y sumergirme de nuevo, me siento libre en el agua, me siento bien, como si nada importara, como si fuera sencillo evadirme de las decisiones.
A veces, me gustaría que existieran las sirenas y ser una de ellas, poder surcar todos los ríos y mares viendo su belleza y su maldad, sentirme libre constantemente...
Suena demasiado bien, más que bien sensacional.
Podría pasarme así todo el día, bajo el agua. Viendo su transparencia, sus destellos, los reflejos del sol sumergido, también, y tranquilo.