martes, 18 de junio de 2013

Mal de amores.

Me enciendo un cigarro, miro por la ventana, hay tormenta y la música esta alta; la combinación perfecta, llaman al timbre y asustada apago todo corriendo. Voy a abrir y eres tú proponiéndome salir a comernos el mundo a pesar de la gran tormenta, a pesar de como haga ahí fuera y tan ingenua te afirmo sin pensar en las consecuencias. (Pensé que este querer y no poder iba a poner punto y final y no es así. Sigue, continua y mi pregunta es ¿hasta cuándo?)
Salimos, los juegos y las sonrisas nos invadían hasta la hora de irnos, calados sin poder parar decidimos ir cada uno en su dirección tras una pequeña despedida la cual nos pareció poco a ambos.
Una hora después un mensaje suyo decía: "me tengo que alejar, esto no es bueno para los dos y menos para ti, no voy a olvidar esta tarde contigo, gracias por ser como eres". No sabia qué hacer ni el motivo por el cual me había enviado aquel mensaje así que decidí apagar todo e intentar dormir pensando en que mañana se le habría pasado.
Al despertar, no encontré ningún mensaje suyo, como era de costumbre, no sabía lo que pasaba ni mucho menos el motivo. Los días pasaban y mis dudas crecían pensando en si algún día volvería a tener noticias de él; sin esperarlo recibí su ultimo mensaje, hasta dentro de mucho tiempo: "¿Estas bien? Me asusta pensar cómo puedes estar o que ronde por tu cabeza que esto para mi es un juego. Quería decirte que no es así y negarlo porque para mi eres mucho más que un juego del cual no hay final, solamente es un querer y no poder, no sé hasta cuando durará, espero que poco, estate bien y no te culpes de nada, sigue con esa sonrisa tan enorme tuya, hasta pronto." Tras ese mensaje lo único que pude hacer fue sonreír mientras caían pequeñas lágrimas por mi mejilla de la impotencia, seguí sin saber qué quería decir, pero decidí estar un tiempo pensando en todo hasta el final de ese "querer y no poder" tan grande.