domingo, 7 de abril de 2013

"Se nota en su sonrisa la tristeza."

No sé que escribir, ni tampoco que hago aquí escribiendo como una tonta esperando a que algo cambie.
Llevo ya casi un año con tu presencia en mi cabeza y tu recuerdo en la realidad, ¿de qué me sirve eso? No creo que de mucho. Hay días que se me pasan rápido y sin molestarme ni si quiera en pensar por todo lo que tengo que hacer, tal vez la clave este en mantenerme ocupada para no pensar en aquel día, en aquella noche tan inadecuada en el momento equivocado y en el sitio equivocado cuando debía estar a tu lado, en aquel primer "eres tu" y en el pensado último "te quiero"; otros días en cambio, como hoy, no hago más que comerme la cabeza contigo pensando: ¿se acordará de mi? ¿me habrá perdonado? ¿alguna vez volveremos a hablar? ¿por qué el orgullo puede más? Por qué, por qué y por qué y así durante un día entero, incluso días o semanas.
¿Sabes? Aún no he tirado la toalla y aunque no lo parezca estoy preparando el que creo que será mi último ataque, no sé si tu la habrás tirado o tal vez ya estas con la cabeza en otra, pero quién sabe el querer a veces vence el orgullo, pocas veces sí, pero las hay. Durante todo este tiempo he aguantado criticas, ataques a mi misma, momentos difíciles y luchas dejadas a medias y aun sin terminar, opiniones de gente que ni si quiera me importaba y ha pasado a importarme o no, comentarios como "estas rara, te pasa algo, no eres la misma de antes" pues claro que todo a cambiado desde aquella noche pero a pesar de ello, ¿a caso me habéis visto dejar de sonreír? Puede que mi sonrisa no sea la misma y las ganas de sonreír tampoco, pero a pesar de todo sigo poniendo empeño en lo que quiero.