sábado, 2 de junio de 2012

Somos humanos es normal equivocarnos, o eso dicen.

Mil veces, una y otra vez, sacando términos sin sentido que ningunos de nosotros comprendemos; intentando estar en la cima cuando sabemos que estamos en lo más bajo y que nada nos podrá hacer subir.
Un tras pies tras otro, un error y lo peor detrás de eso, un decir que diga "al mal tiempo buena cara" y ni nos damos cuenta que decimos cosas sin pensar, cosas que no podremos lograr en ningún lugar, en ningún momento y con ninguna persona.
Que un día llega alguien y dice que te quiere, que no podría vivir sin ti, pero en cambio ahí le tienes siguiendo cada día y dejando que el orgullo le lleve antes que el supuesto querer; un adiós que nos hace abrir los ojos y a la vez cerrarles por no soportarlo, para intentar que esas lágrimas no recorran toda nuestra cara como un río sin final a la vista.
Empezar un túnel, un túnel por el que piensas que iras bien, por el que a cualquier cosa crees que podrás sonreír, pero a mitad del túnel te das cuenta de que eso solo era engañarte a ti misma y ahora no encuentras la salida por ningún lado, que lo que iban a ser risas se convirtieron en lágrimas, lágrimas sin fin, las que te acompañan cada noche junto a tu almohada como buenas "amigas", las que cada día te hacen darte cuenta de que quién dice un "te quiero" siempre no es de verdad, que de quien dice "tu y yo hasta el final" se refiere a un principio y un final al día siguiente, que quien te "respeta" después de unos días te pone verde a las espaldas porque piensan que es un buzón de mensajes o algo así, que quien te dice "por ti merecería dejar el orgullo de lado" cometes un error y ya te lo reprocha como si hubieses matado a alguien y no te vuelve a dirigir la palabra...
Que las cosas son así, pero por eso es por lo que debemos ser cada día más fuertes, que sí que puede que tengamos errores y de esos miles de veces pero somos humanos y nadie es perfecto, es normal que cada día, a cada hora, y a cada minuto hagamos algo que este mal o simplemente que no nos convenga, pero somos así cabezotas, orgullos, bipolares, creídos, felices, triste, románticos, sosos, raros,  ríos de odio, niños jugando  por las calles, como canciones sonando en un disco rayado, también podemos ser la torre eiffel encendida un 14 de febrero, somos emigrantes hablando en idioma extranjero, miedosos, atrevidos, el resultado de todo lo que hemos vivido y muchas cosas más.
 Y si ahora mismo alguien me preguntase que qué es necesario, le respondería, cerrar capítulos de la vida para escribir nuevas historias mil veces mejores.